¿Hueles a gas? Toca aquí: qué hacer, ya
Cuando un calentador de butano deja de encender, la mayoría de las veces el calentador está bien. El problema está antes: en la bombona, en el regulador o en la goma. Y hay una causa que despista a todo el mundo en invierno y que no tiene nada que ver con que la bombona esté vacía.
Qué hacer ahora
- Comprueba que la llave de la bombona está abierta y que el regulador está bien encajado en la válvula.
- Prueba otro aparato de butano de la casa, si lo tienes. Si tampoco va, el problema es la bombona o el regulador, no el calentador.
- Mueve la bombona. Si suena a líquido y pesa, gas hay. Si no suena y pesa poco, está agotada.
- Mira dónde está la bombona. Si vive en un patio, una galería sin calefacción o un balcón y estamos en invierno, sigue leyendo: probablemente hayas encontrado la causa.
La causa de invierno: el butano no vaporiza con frío
Dentro de la bombona el butano está líquido. Lo que llega al calentador es el gas que ese líquido va soltando, y para soltarlo necesita una temperatura ambiente mínima. Repsol lo dice sin rodeos: el butano necesita una temperatura ambiente de 0 ºC para poder utilizarse; el propano, en cambio, funciona hasta los -44 ºC.
Traducido a lo que te pasa en casa: una bombona de butano en un patio a pocos grados tiene gas dentro y aun así no lo entrega. El calentador hace su chispa, pide gas, no le llega presión suficiente y se apaga. Y como al mediodía sube la temperatura, por la tarde funciona y por la mañana no. Ese patrón —«unos días sí y otros no, y siempre falla temprano»— es la firma del problema, y hace que mucha gente cambie una bombona que estaba medio llena.
Qué se hace con eso: meter la bombona dentro del rango de temperatura en el que trabaja, donde la instalación lo permita y siempre respetando dónde dice el instalador que puede ir. Lo que no se hace nunca es calentarla: ni con agua caliente, ni con una manta eléctrica, ni acercándola a una fuente de calor. Es una botella a presión.
Si el problema se repite todos los inviernos, la conversación que hay que tener con el instalador no es sobre el calentador: es sobre si ese punto de consumo debería ir con propano, que es el gas pensado para trabajar a la intemperie.
Qué puede estar pasando
La bombona está agotada de verdad
Probabilidad: alta. La forma fiable de saberlo no es sacudirla, es pesarla: la tara —el peso de la bombona vacía— viene grabada en la propia botella. Peso total menos tara es el gas que queda. Con una báscula de baño sales de dudas y dejas de comprar bombonas por si acaso.
El regulador
Probabilidad: media-alta, y sube con la antigüedad. El regulador es la pieza que baja la presión de la bombona a la que el aparato necesita. Los manuales de Junkers dan para butano una presión de conexión de 28-30 mbar, frente a los 37 del propano y los 20 del gas natural. Si el regulador falla o no es el que corresponde, el calentador no recibe lo que espera.
Dos pistas que lo delatan: que el aparato encienda y se apague enseguida, y que falle solo cuando pides mucha agua caliente a la vez. Cambiar un regulador no es una operación de usuario: quien lo pone es quien está habilitado para hacerlo.
La goma, si tu instalación todavía la lleva
Probabilidad: baja como causa de que no encienda, alta como problema de seguridad. El tubo flexible lleva impresa una fecha. Míralo cada vez que cambies la bombona: si está caducado, agrietado, aplastado detrás de un mueble o simplemente reseco, hay que sustituirlo, y eso no depende de que el calentador vaya bien o mal.
Aire en la línea después de cambiar la bombona
Probabilidad: alta justo después de un cambio. El propio fabricante lo recoge: el aire en la tubería de alimentación puede retrasar o dificultar el encendido, y si el intento se alarga demasiado saltan los dispositivos de seguridad y el aparato se bloquea. Suele resolverse tras unos cuantos intentos espaciados. Si a la cuarta o quinta sigue igual, para.
El aparato no es de butano
Probabilidad: baja, pero pasa en mudanzas y en pisos de alquiler. Un calentador configurado para gas natural no funciona con butano y al revés: cambian la presión de trabajo y la boquilla. No es un ajuste de mando. En los Junkers con pantalla existe un código específico para ese caso, y la respuesta que da el manual es una sola: llamar a un técnico.
Y lo de siempre: pilas, piloto o caudal
Todo lo anterior es lo propio del butano. Pero un calentador de butano también deja de encender por las mismas razones que cualquier otro: pilas agotadas, piloto apagado o caudal de agua por debajo del mínimo. Están explicadas con los datos del fabricante en por qué no enciende un calentador de gas, y el reparto de sospechas depende del tipo de encendido que tenga el tuyo.
Hasta aquí llega lo que puedes comprobar tú. Lo siguiente es trabajo de un instalador de gas habilitado.
Regulador, boquillas y todo lo que hay dentro
Esto ya no es cosa tuya. Cambiar un regulador, adaptar el aparato a otro gas, revisar la boquilla o tocar cualquier punto del circuito son trabajos reservados por reglamento a empresas instaladoras habilitadas. Y con una bombona en casa hay un motivo añadido para no improvisar: el butano es más pesado que el aire, así que una fuga no se va por la ventana, se queda abajo.
Si quieres ir descartando por orden
El diagnóstico paso a paso del calentador que no enciende te lleva por las mismas comprobaciones en forma de preguntas, y contempla la vía de la bombona.
Apunta esto antes de llamar
- Modelo del calentador y número de serie: dónde está la pegatina.
- Si el aparato es de butano o de gas natural (lo pone en esa misma pegatina).
- Cuándo cambiaste la bombona por última vez y cuánto pesa ahora.
- Dónde está la bombona y a qué temperatura, si el fallo es de invierno.
- Si hace chispa, si prende y se apaga, o si no hace nada.
Con eso, esto es lo que conviene preguntar cuando te den el presupuesto.
¿Merece la pena arreglarlo?
En los calentadores de butano la cuenta tiene un factor extra: si el aparato tiene muchos años y además la instalación es antigua, a veces el presupuesto de reparación es la parte pequeña. Pásalo por la calculadora antes de decidir. No vendemos ni aparatos ni reparaciones, así que la respuesta no nos beneficia en ningún sentido.
De dónde sale lo que dice esta página
- El butano necesita una temperatura ambiente de 0 ºC para poder utilizarse y el propano funciona hasta -44 ºC: Repsol, «¿Cuál es la diferencia entre butano y propano?», consultado el 28/07/2026.
- Presiones de conexión por tipo de gas (butano 28-30 mbar, propano 37, gas natural 20), aire en la tubería y bloqueo de seguridad por tiempo excedido: manual Junkers HydroCompact (PDF), consultado el 28/07/2026.
- Reserva de los trabajos de gas a empresas instaladoras habilitadas: Real Decreto 919/2006 (BOE).
Esta ficha está redactada leyendo la documentación de los fabricantes. No somos instaladores de gas, y por eso aquí no se explica cómo reparar nada: te contamos qué significa la avería, qué puedes comprobar desde fuera sin abrir el aparato y en qué punto empieza el trabajo de un profesional habilitado. Es información de diagnóstico, no de reparación; cada aparato y cada instalación son distintos y, ante la duda, no intervengas. Cómo trabajamos y por qué podemos decirte que no lo arregles.