Qué hacer antes de llamar al técnico

¿Hueles a gas? Toca aquí: qué hacer, ya

Compruébalo tú

Todo lo de aquí es mirar, apuntar y preguntar.

Un técnico que llega con la pieza correcta resuelve en una visita. Uno que llega a ciegas viene dos veces, y la segunda también se paga. Diez minutos de preparación cambian eso — y hay además una norma que juega a tu favor: en España, la reparación de aparatos domésticos tiene reglamento propio desde 1988, con derechos concretos y artículos que puedes citar. Están abajo.

Qué hacer ahora

  1. Apunta el modelo exacto y el número de serie de la placa. Aquí está dónde mirar.
  2. Escribe qué hace exactamente el aparato. No «no va»: «hace chispa tres veces y se para», o «enciende y a los diez segundos se apaga».
  3. Apunta el código de error, si lo hay, ANTES de rearmar: el rearme lo borra.
  4. Anota qué has comprobado ya. Si has cambiado las pilas y sigue igual, dilo: le ahorras el primer paso.

Qué puede estar pasando

Los cinco datos que cambian una visita por dos

  1. Modelo exacto y número de serie. Sin esto no se puede pedir recambio.
  2. Qué hace exactamente el aparato. Esa frase vale más que media hora de
    diagnóstico, porque orienta al técnico sobre qué pieza cargar en la furgoneta.
  3. El código de error, si muestra alguno, y desde cuándo aparece.
  4. Desde cuándo pasa y cómo empezó. Un fallo progresivo suele ser cal o
    desgaste; uno repentino, un componente o el suministro. Es una bifurcación enorme.
  5. Qué has comprobado ya, y con qué resultado.

Lo que la ley te da desde 1988, artículo por artículo

La reparación de aparatos domésticos en España tiene norma propia desde 1988, y sigue
vigente. Esto es lo que dice, y conviene leerlo antes de descolgar el teléfono:

  • Tienes derecho a un presupuesto previo por escrito, y ese presupuesto tiene
    una validez mínima de treinta días desde que te lo comunican (art. 3.1). Es
    decir: puedes pedir otro y comparar sin que el primero caduque mientras lo piensas.
  • Puedes renunciar al presupuesto, pero solo por escrito y con una redacción
    que deje claro a qué renuncias (art. 3.9). Si te lo hacen firmar de pasada, sabes lo que estás
    firmando.
  • La reparación tiene una garantía mínima de tres meses (art. 6.2), y esa
    garantía cubre todos los gastos: transporte, mano de obra, piezas, materiales e
    impuestos (art. 6.4). Si vuelve a fallar lo mismo, no se paga otra vez.
  • Si se llevan el aparato, tienes derecho a un resguardo de depósito
    (art. 3.11).
  • Puedes pedir que te entreguen las piezas sustituidas, y están obligados a
    ofrecértelas al terminar (art. 4.2), salvo cuando la reparación va por garantía. Es la forma más
    simple de comprobar que la pieza se cambió de verdad.
  • Todo servicio de asistencia técnica tiene que tener hojas de reclamaciones a
    disposición del cliente (art. 7).

Nada de esto es un truco ni una picaresca: es la norma. Y no es lo que sueles leer en este
sector por un motivo que se entiende solo — quien escribe sobre reparaciones suele ser quien las
cobra. Nosotros no vendemos ni reparaciones ni aparatos, así que podemos contarlo entero.

Qué preguntar cuando te dé el presupuesto

  • ¿Qué pieza es y cuánto cuesta la pieza sola? Tienes derecho al desglose
    entre material y mano de obra, y sin él no puedes comparar con nadie.
  • ¿La reparación tiene garantía, y de cuánto? El mínimo legal son tres meses;
    si te ofrecen más, que conste por escrito.
  • ¿Cuántos años le calcula al aparato? Si te dice «tres o cuatro», eso cambia
    la cuenta entera.
  • ¿Hay recambio disponible y cuánto tarda? En aparatos antiguos o de marcas
    pequeñas, ésta es la pregunta que decide de verdad.
  • ¿Hay que revisar algo más a la vez? Es mejor saberlo ahora que dentro de dos
    meses.

Antes de decir que sí

Con el presupuesto en la mano, pásalo por la calculadora.
Compara lo que te piden con lo que cuesta uno nuevo, teniendo en cuenta los años que le quedan
al tuyo. A veces sale claramente a cuenta arreglar y a veces claramente no; y cuando sale
parecido, te lo decimos también, porque fingir precisión donde no la hay no ayuda a nadie.

Una cosa que no deberías aceptar

Un presupuesto sin decir qué pieza se cambia. No es desconfianza: es que sin
ese dato no puedes comparar con nadie, no puedes saber si el precio es razonable y no puedes
ejercer el derecho a que te entreguen la pieza sustituida. Y como acabas de leer, ese derecho lo
tienes.


Hasta aquí llega lo que puedes comprobar tú. Lo siguiente es trabajo de un instalador de gas habilitado.

Y lo que no hay que hacer mientras esperas

No abras el aparato «para ir mirando». En un calentador o una caldera de gas,
lo que hay detrás de la carcasa es el circuito de gas, y manipularlo sin habilitación es ilegal
en España además de peligroso. En un termo eléctrico, hay 230 V y agua a presión a la vez.

Y si huele a gas, esto no es una avería que esperar: es lo
otro
.

Preguntas que nos llegan

¿Me pueden cobrar por hacer el presupuesto?

Solo si lo pediste y luego lo rechazas: la norma contempla que se te repercuta el coste de elaborarlo en ese caso. Lo que no encaja con la norma es que te cobren un presupuesto que nunca te dieron por escrito.

¿Y si vuelve a fallar lo mismo al mes?

La reparación tiene garantía mínima de tres meses y cubre transporte, mano de obra y piezas. Si es la misma avería, no se vuelve a pagar. Guarda la factura, que es lo que acredita la fecha.

¿Merece la pena un contrato de mantenimiento?

Depende del aparato y de lo que cubra realmente: hay contratos que cubren la visita pero no las piezas, que es donde está el dinero. Pide por escrito qué incluye y qué no antes de firmar, y compara ese coste anual con lo que te costaría una avería suelta.

Apunta esto antes de llamar

Con estos datos el técnico puede llevar la pieza en la primera visita en vez de venir dos veces:

  • Modelo exacto y número de serie.
  • La frase exacta de qué hace el aparato.
  • El código de error, apuntado antes de rearmar.
  • Desde cuándo pasa y si fue de golpe o poco a poco.
  • Qué has comprobado ya.
  • Si el aparato está en garantía y desde cuándo.

De dónde sale lo que dice esta página

Esta ficha está redactada leyendo la documentación de los fabricantes. No somos instaladores de gas, y por eso aquí no se explica cómo reparar nada: te contamos qué significa la avería, qué puedes comprobar desde fuera sin abrir el aparato y en qué punto empieza el trabajo de un profesional habilitado. Es información de diagnóstico, no de reparación; cada aparato y cada instalación son distintos y, ante la duda, no intervengas. Cómo trabajamos y por qué podemos decirte que no lo arregles.