No calienta el agua, sí la calefacción

¿Hueles a gas? Toca aquí: qué hacer, ya

Con cuidado

Se comprueba por fuera. No hay que abrir el aparato.

Este síntoma es de los que más información dan, y conviene aprovecharlo: si la calefacción funciona, ya sabes que llega gas, que el quemador enciende y que el circuito tiene presión suficiente. Eso descarta media lista de sospechosos de golpe. Lo que falla está en la parte que solo interviene cuando abres el grifo.

Qué hacer ahora

  1. Comprueba que de verdad es eso. Pon la calefacción y mira si los radiadores calientan. Si tampoco, es otra avería distinta y más general.
  2. Abre el grifo de agua caliente del todo y escucha si la caldera arranca. Si ni se inmuta, no está detectando que le pides agua.
  3. Prueba en varios grifos. Si en la cocina sale caliente y en la ducha no, el problema no está en la caldera: está en el camino o en el grifo.
  4. Apunta el código de la pantalla, si aparece alguno, antes de rearmar.

Qué puede estar pasando

El grifo o el monomando, que no es la caldera

Probabilidad: alta, y el síntoma es idéntico al de una caldera averiada. Un
monomando con el cartucho gastado puede dejar de dar el recorrido completo hacia el lado
caliente, o mezclar aunque tú lo lleves al tope. El resultado es agua templada o fría con una
caldera perfectamente sana.

Se descarta enseguida: prueba en varios grifos de la casa. Si hay uno
donde sale caliente, la caldera está bien y la avería es de fontanería. Es de las pocas veces
en que la buena noticia es que el problema sea el grifo.

Caudal insuficiente: la caldera no se entera

Probabilidad: alta. Una caldera mixta no produce agua caliente porque sí:
produce cuando detecta que pasa agua. El manual del Thema Condens publica el umbral —
caudal de agua mínimo, 1,5 litros por minuto— y por debajo de eso, para el
aparato no ha pasado nada.

Y aquí está la clave que explica por qué la calefacción sí va: el circuito de
calefacción es cerrado y lo mueve la bomba de la caldera; el del grifo depende de la presión de
la red
. Puede haber circulación perfecta en uno y caudal insuficiente en el otro al
mismo tiempo. Cal en el aireador, un filtro de entrada sucio o poca presión en la vivienda
bastan.

La válvula que reparte entre calefacción y grifo

Probabilidad: media-alta, y es la sospecha clásica de este síntoma. En una
caldera mixta hay una válvula que decide si el calor va a los radiadores o al agua del grifo.
Cuando se agarrota —y se agarrota, sobre todo si pasa el verano entero sin moverse— puede
quedarse fija en posición de calefacción. Resultado exacto: radiadores calientes y grifo frío.

No es una invención nuestra: Saunier Duval la nombra como «válvula de prioridad»
entre las causas posibles de sus averías de arranque, y la lista como desconectada o bloqueada.
La pieza está dentro del aparato, así que aquí lo tuyo es reconocer el patrón y decírselo al
técnico —le ahorras la mitad del diagnóstico—, no abrir nada.

El intercambiador de placas, obstruido por la cal

Probabilidad: media, y alta en agua dura con una caldera de años. En una
caldera mixta el agua del grifo se calienta al pasar por un intercambiador. Ese intercambiador
tiene conductos estrechos, y la cal los va cerrando: primero el agua sale menos caliente, luego
sale con menos fuerza y al final apenas hay servicio.

El patrón que lo delata es la degradación gradual. Si el agua caliente ha
ido a peor a lo largo de meses o años en vez de fallar de golpe, ésta es la sospecha principal.
La limpieza o sustitución del intercambiador es trabajo de servicio técnico.

La sonda de agua caliente

Probabilidad: media. Si la sonda que mide la temperatura del agua del grifo
falla, la caldera puede no regular bien o directamente no dar el servicio, aunque todo lo demás
esté correcto. En las calderas con pantalla eso suele venir acompañado de un código concreto,
que es la razón por la que conviene apuntarlo antes de rearmar.


Hasta aquí llega lo que puedes comprobar tú. Lo siguiente es trabajo de un instalador de gas habilitado.

Válvula de tres vías, intercambiador, sonda o placa

Esto ya no es cosa tuya. Descartados el grifo y el caudal, lo que queda —la
válvula que reparte, el intercambiador, la sonda de agua caliente o la electrónica— está dentro
del aparato y en el entorno del circuito de gas.

El propio manual reserva esas comprobaciones a personal cualificado, y en España los trabajos
sobre una instalación de gas están reservados por reglamento a empresas instaladoras
habilitadas.

Si prefieres que te guiemos paso a paso

El diagnóstico paso a paso te lleva por estas causas en forma de preguntas cortas, y separa el grifo de la caldera en dos pasos.

Preguntas que nos llegan

Sale caliente pero tarda muchísimo

Eso suele ser normal y tiene poco que ver con la caldera: es el agua fría que hay en la tubería entre la caldera y el grifo, y cuanto más lejos esté el baño, más tarda. Si además ha empeorado con los años, entra la sospecha de cal en el intercambiador.

Al abrir el grifo se oye arrancar la caldera pero el agua no se calienta

Ese matiz es valioso: significa que la caldera SÍ detecta la petición y arranca. Apunta a la parte que transfiere el calor al agua del grifo —intercambiador— o a la regulación, no al caudal. Díselo al técnico tal cual.

¿Merece la pena cambiar el intercambiador?

Depende de la edad de la caldera y de lo que cueste la pieza con la mano de obra. Pregunta también cuántos años le calcula el técnico al aparato, que es el dato que cambia la cuenta, y pásala por la calculadora.

Apunta esto antes de llamar

Con estos datos el técnico puede llevar la pieza en la primera visita en vez de venir dos veces:

  • Modelo exacto y número de serie de la caldera.
  • Que la calefacción SÍ funciona (es el dato que más acota).
  • Si la caldera arranca al abrir el grifo o no se inmuta.
  • Si pasa en todos los grifos o solo en algunos.
  • Si ha sido de golpe o ha ido a peor poco a poco.
  • Qué marca el manómetro en frío.

¿Merece la pena arreglarlo?

Depende de la edad del aparato y de lo que te pidan, y ésa es una cuenta que se hace con el presupuesto delante. Calcúlalo aquí: no vendemos ni aparatos ni reparaciones, así que la respuesta no nos beneficia en ningún sentido.

De dónde sale lo que dice esta página

Esta ficha está redactada leyendo la documentación de los fabricantes. No somos instaladores de gas, y por eso aquí no se explica cómo reparar nada: te contamos qué significa la avería, qué puedes comprobar desde fuera sin abrir el aparato y en qué punto empieza el trabajo de un profesional habilitado. Es información de diagnóstico, no de reparación; cada aparato y cada instalación son distintos y, ante la duda, no intervengas. Cómo trabajamos y por qué podemos decirte que no lo arregles.