Huele a gas: qué hacer ahora mismo

Si notas olor a gas en casa, deja de leer y haz estos cinco pasos por orden. Tardas menos de un minuto. Lee el resto después, desde fuera.

  1. Cierra la llave de paso del gas. Está junto al contador, junto a la bombona o en la entrada del aparato. Se cierra girando hasta que quede cruzada con el tubo.
  2. Abre puertas y ventanas. Corriente de aire, de lado a lado de la casa.
  3. No toques ningún interruptor. Ni luces, ni timbre, ni persianas, ni el móvil dentro de casa. Tampoco los apagues si están encendidos: cualquier chispa vale. No enciendas ninguna llama.
  4. Sal de casa y llama desde fuera al teléfono de urgencias de tu compañía de gas. Lo tienes en tu factura. Si no lo encuentras o la situación te asusta, llama al 112.
  5. No vuelvas a entrar hasta que un profesional te diga que puedes.

Si además tienes dolor de cabeza, náuseas o mareo

Puede ser monóxido de carbono, que no huele a nada. Si hay varias personas en casa con los mismos síntomas, o si mejoran al salir a la calle, es la señal más clara. Sal, y llama al 112. El monóxido no avisa: por eso este párrafo va aquí y no al final.

Por qué no te damos un teléfono concreto

Porque el número de urgencias depende de tu compañía distribuidora, no de la comercializadora con la que pagas, y no es el mismo en toda España. Publicar aquí un número que no sea el tuyo sería el peor error posible en una emergencia. El que te sirve está impreso en tu factura del gas, y el 112 funciona siempre y en cualquier comunidad.

Qué NO debes hacer

Cuando ya estés a salvo

Un olor a gas siempre lo revisa un instalador de gas habilitado. No es opcional y no es un trámite: una fuga pequeña que se cierra sola al enfriarse el aparato vuelve a abrirse al calentarse. Si el aviso lo genera tu distribuidora, la revisión de urgencia suele estar cubierta.

Si lo que te ha traído aquí es que el calentador no enciende y no hay olor a gas, eso es otra cosa y casi siempre es inofensivo: mira las averías de calentadores.